Museo de Carcassonne, o por qué amo los pequeños museos de provincias
Los grandes museos centrales nos ofrecen terribles dioses inaccesibles que luego se intercambian en cambalaches de concilio. Así no puedes perderte cada tres meses exposiciones…
Los grandes museos centrales nos ofrecen terribles dioses inaccesibles que luego se intercambian en cambalaches de concilio. Así no puedes perderte cada tres meses exposiciones…
Entre los muchos museos que he aprendido a amar por constancia, el de Bellas Artes de Bilbao, algunas zonas áridas del Prado que se han…