Día trigésimo noveno

Día 39 del Apocalipsis, hoy el día abunda en santos, San Leónidas de Alejandría, padre de Orígenes, o San Sotero (papa), incluso San Epipodio, el que perdió la sandalia, adelantándose a Brian, que sea miércoles de la segunda de Pascua no debe hacernos olvidar que la mies es mucha. Por cierto quiero aprovechar este introito para confesaros que quizás no esté siendo muy ortodoxo, los asuntos piadosos los saco de un libro de mi madre que quizás ya no esté en la vanguardia de la innovación teológica porque es de 1950, pero como en cuestiones espirituales es de esperar que los cambios no sean muchos lo daremos por bueno.

Este es el libro de dónde saco los santos y las devociones.

Ayer cité, un poco sin reflexionar, como ejemplo de cierta poesía de la celebración y de la felicidad a una poeta que, si lo pienso un poco, es, como quizás César Vallejo, un ejemplo terrible del hombre frente al horror: Gloria Fuertes. Pero cómo no caer víctimas de su facilidad,

«…Y por Castilla veo un árbol
y parece que veo a alguien de mi familia.»

El del pez:

«Esto era un pez
sin cola y sin hiel.
Esto era un pez
sin orejas ni piel
—como una rosa
con espinas y sed—.
Era un pez ancho
que nació anteayer
y no tenía agua
donde poder
vivir lo que le dieron
de vida y de ser.
¡Ay que esto era
un tímido pez!
Rojo, muy rojo,
como un cascabel.
Tenía, tenía
nombre de mujer,
agallas de hombre,
mirada de Abel,
escamas de ave,
pico de Luzbel;
aún lo resiste
y aún vive él
cosido al pulmón
debajo el jersey.
¡Ay los coletazos
del tímido pez!
Ojitos de lince,
alma de papel.
¡Es mi corazón
sin hiel!
¡El pez!»

Este libro lo compre 1978 en una librería a la vuelta de la casa que compartía con Jontxu en Madrid, acabo de mirar en los mapas de Google y ya no existe, el bar de la esquina todavía sigue, pero ahora es una arrocería. Tenéis una aproximación a Fuertes en uno de los programas de la serie “La mitad invisible” La mitad invisible – Gloria Fuertes.